Carta de Navidad
Querido Papa Noel:
Aquí estamos un año más, a las puertas de Navidad. Hemos empezado Diciembre con un poco de frío, pero es lo que se espera del invierno, ¿no? Aún no he sacado la trenca del armario, sin embargo. Y yo que este año venía preparada, con mis mil fulares y mis guantes de lana o de encaje… ¡Hasta me había comprado unos panties, que no tenía ningín par!
Pero no me iré por las ramas, está bien. De hecho, iré directa al grano, diciendo la frase que se espera de una niña correcta. Aunque… bueno, quizá sea mejor volver a empezar, porque aquí en medio queda un poco rara. Veamos…
Querido Papa Noel, este año he sido muy buena. He estudiado mucho… Bueno, bastante. Lo suficiente. Sé que siempre podría hacerlo más, pero me da mucha pereza. Espero que lo comprendas. De todas formas, he sido buena, estoy segura. Mis papás no me han castigado, al menos. A veces me pongo un poco refunfuñona, pero supongo que es normal. Estoy en la edad.
He estado pensando, querido Papa Noel, que todo el mundo te pide mil cosas. Niños de todo el mundo te escriben cándidamente, pensando que tú lo puedes todo. Te preguntan por juegos y juguetes. Durante un mes, lees cartas hasta que te pican los ojos y tus elfos hacen milagros hasta la hora del descanso, en el que comen galletitas y chocolate caliente que Mama Noel prepara con todo el cariño.
¿Qué puedo decir? Odio ser repetitiva. Yo también tengo cosas que pedirte. Yo también, después de todo, soy una niña. Todo el mundo tiene deseos, aunque sé que muchos no los pronunciarán en voz alta. A veces porque son demasiado cobardes. A veces porque son demasiado valientes.
Y luego estoy yo, aquí, escribiendo esta carta, como cuando era pequeña. ¿Te acuerdas aquella letra grande y redondeada, tan infantil? Ahora no se nota porque te escribo a ordenador, pero no ha cambiado tanto: sigue siendo bajita y regordeta, con los puntos de las ies redondos cuando me acuerdo, aunque las eles se resisten ahora a ser poco más que palitos. Supongo que no he cambiado tanto.
Y aquí estoy evadiendo el tema principal. Aunque después de tanto rato, lo cierto es que he perdido el hilo. Mejor sería volver a empezar. Veamos…
Querido Papa Noel, este año me he sido muy buena…
Me siento fatal. Es que empezar así es adelantarte que voy a pedir algo. Parece que sea buena simplemente con la intención de recibir algo a cambio, y tampoco es así… Sé que es lo que se espera, el estereotipo, que todos se atreven a pedir, pero a mí me hace sentir como lo peor.
Total, no es que me haga falta nada, estrictamente hablando. Tengo una bonita habitación, ropa, comida (incluso helado, polvorones y bombones) y hasta un ordenador en el que escribir mis desvaríos. Tengo las mejores amigas que podría desear y unos padres que, aunque a veces son un poco pesados, les quiero (pero no se lo digas). No quiero pedirte imposibles. Sé que la paz mundial es casi un mito. Y que probablemente el amor no sea para mí. No te voy a pedir un final feliz, porque nada que lleve la palabra “final” puede ser feliz. Y las perdices tampoco son de mi agrado. Prefiero el pollo asado.
Aunque no te lo voy a negar… me harían ilusión unas vacaciones. Un viaje, espacial o temporal, quizá. Pero si me regalas un camisón victoriano, con sus encajes y sus pololos a juego, también me vale. Se lo he pedido a mi madre, pero me mira raro cuando se lo menciono. Creo que es más tradicional: prefiere regalarme libros. Pero tampoco me voy a morir por no tenerlo…
Y eso nos deja, precisamente, en el principio.
…Querido Papa Noel, este año he sido muy buena… Y para demostrártelo, puedes tomarte el tiempo que normalmente utilizabas para venir hasta mi casa, de vacaciones.
Otro año será.
Con amor,
una niña que aún cree.

Pues yo soy más egoísta, yo sí le pido algo a Papá Noel. No lo quiero el día 25, sino que soy paciente y puedo esperar hasta febrero. Ya te puedes imaginar qué. A lo mejor si lo pedimos fuerte, fuerte, fuerte, las dos, se cumple
Lis dijo esto en 08/12/2011 a 22:10 |
Como siempre no dejas de sorprenderme. Me ha encantado. Es imaginativo, creativo y sobre todo, y como siempre, esta escrito para enganchar desde la primera frase. En fin, para que decir más si ya sabes que opino que eres una escritoria fántastica.
Mucha suerte para ti y para Iria, acordaos de pedirlo el día de Reyes también. Seguro que vais a tener muchisima suerte!! ^^
Sophie dijo esto en 13/12/2011 a 15:02 |
Podría decir que me ha encantado (que lo ha hecho), pero te lo he dicho ya tantas veces… Hoy me limitaré a confesarte algo: eres taaaan adorable. ♥
Yo soy más de Sus Majestades de Oriente, ya ves. Y este año les voy a pedir que me den la oportunidad de conocerte en persona, y a Iria, claro, e incluso a Sophie. A veces vuestras palabras me saben a poco y lo que quiero es daros un buen achuchón de oso. Espero tener la oportunidad de hacerlo en el futuro (y si es próximo, mejor).
Por ahora, solo puedo desearos una feliz Navidad desde la otra punta de la península. Que tengáis unas felices fiestas y una muy buena entrada al 2012. ¡Se os quiere mucho!
PD: también voy a confesarte que en mi lista también hay un vestido victoriano. Con mucho encaje.
Anna dijo esto en 21/12/2011 a 13:52 |
Tú sí que eres adorable, Anna
Pues lo apuntaré en mi lista de propósitos. Tantos años desde que nos conocimos (5, ni más ni menos) y aún no he tenido la oportunidad de achucharte ó.o Qué mal.
Felices fiestas, girasol!
R.L. Moonlight dijo esto en 21/12/2011 a 19:50 |